
BALCÓN PÚBLICO
Sergio ONTIVEROS
LA URGENCIA DE SINALOA… ¿ERA GRACIELA?
LA LLEGADA DE Graciela Domínguez Nava a la Gubernatura de Sinaloa, por los próximos 14 meses, tendrá como prioridad el cambiar radicalmente esa cruda imagen “colapsada” de un Estado desaseado institucionalmente. Su segundo acto será trabajar fuerte, claro, aun sin experiencia en administración estatal ni se6ur1dad pública, para evitar que la ciudadanía tenga en mente la desconfianza donde aparentemente todo cambia y todo siga igual. ¡NO! Esa enorme interrogante en el plano político de Sinaloa deberá cubrirse de manera inmediata o aparecerá la duda de que su llegada a la silla más importante de Palacio de Gobierno fue negociada con el Gobierno Federal y Morena solo para cerrar la etapa del “rochismo” a cambio de que en 2027 la candidatura a la Gubernatura sea alguien ajeno a esta ala. Graciela ya se convirtió en la tercera “gobernadora” originaria del municipio de El Rosario: después de Enrique Pérez Arce, quien también llegó de forma interina tras la muerte de Rodolfo T. Loaiza y Teodoro Cruz de 1950-1952, y Juan S. Millán Lizárraga, de 1999-2004. Ahora vamos a esperar que la oriunda de la sindicatura de Chametla, imponga su línea, su proyecto, si es que lo tiene, y su marca propia. ¿O se dejará imponer la dirección e imposición del Estado? ESO SÍ. Nadie duda que “se sacó la rifa del tigre”. ¿Se animará a remover piezas de su gabinete? Y una pieza importante estará detrás de ella… Feliciano Castro.
Gobernar Sinaloa no está fácil, menos en los momentos en qué y cómo llega. Más aun, tendrá que separarse, inmediatamente, de la sombra “rochista” e “inzunzista” y para ello forzosamente tendrá que remover las estructuras de complicidad y cotos de poder, porque, de continuar los mismos rostros en su gabinete su interinato “naufragará” de manera irrelevante y con una percepción de “simulación”… Y DECIRLO… Un vínculo no determinará una subordinación eterna. NADA MÁS RECORDARLE a Graciela que su llegada a la silla gubernamental de Sinaloa llegó por la avasalladora mayoría morenista en la Comisión Permanente del Congreso del Estado y seis votos en contra de la oposición: dos del PAN, tres del PRI y uno de MC, mientras que los dos del PAS y uno de MC no asistieron a la sesión, lo cual demuestra que las dirigencias de estos partidos políticos actúan de manera congruente. No obstan te, su llegada con el consenso de las diversas tribus de su partido, Graciela, al menos, le garantizó a la “mandona” de Palacio Nacional estabilidad de cara al 2027, además que “disfrazó” un poquito que su designación no fue unilateral sino una “negociación consensuada” tratando de estabilizar, políticamente, la fuerte presión de los grupos sinaloenses. Domínguez Nava llega con experiencia legislativa pero ahora tendrá que “aprender” a ordenar, operar, dialogar y dar resultados en materia administrativa y de 5e6ur1dad ante una cr1sis sin precedentes en un estado fracturado por c0nfr0ntaciones mezquinas que han convertido las calles en zonas de m1ed0 y descrédito institucional. ¿O usted qué dice mi estimado lector?
Enrique Pérez Arce, gobernador de Sinaloa de 1950 a 1953 relevó a Rodolfo T. Loaiza y al interino Teodoro Cruz y Juan S. Millán Lizárraga de 1999-2004.
MEJOR AQUÍ LE DEJAMOS, hasta la próxima, Dios mediante.
