Por: EL Financiero
Alejandro Moreno

La opinión pública y el Mundial

Uno de los asuntos que ha surgido durante el Mundial, aunque no es la primera vez, tiene que ver con si la FIFA es parcial o imparcial, si los árbitros tienen o no instrucciones y si el VAR y la tecnología de revisión se utiliza o no adecuadamente.

El Mundial, ese evento deportivo global que ya está en su etapa final de 2026, ha sido uno de los principales temas de discusión entre la opinión pública, tanto nacional como internacional.

Entre los aficionados mexicanos, así como entre la población no aficionada, el Mundial ha dado mucho de qué hablar, de qué opinar, de qué discutir, de qué debatir y de qué emocionarse.

Los siguientes son tan solo algunos de los aspectos de opinión pública que, se hayan o no medido a través de las encuestas hasta ahora, vale la pena considerar.

  1. La rivalidad entre los llamados mejores jugadores de esta época parece ir cediendo lugar a una nueva generación de estrellas en ascenso y nacientes. Messi y Cristiano Ronaldo, las figuras dominantes de los últimos años, aparecen en su último Mundial, y figuras como el noruego Haaland, el francés Mbappé, el inglés Bellingham, o incluso el joven mexicano Gilberto Mora, por mencionar algunos, están rápidamente tomando el lugar central de una nueva era.

La encuesta para evaluar el desempeño de la selección nacional que publicó El Financiero el miércoles pasado arrojó que entre la afición de nuestro país, Haaland y Mbappé obtuvieron mejores calificaciones que Messi, con todo y que los tres están contendiendo por el liderato de goleo. Los jóvenes que emergen, como Haaland, han dejado una mejor impresión hasta ahora que los héroes consolidados, y la pregunta es si polarizan igual o tienen un apoyo más consensuado.

Habrá que esperar unos días más para ver el desenlace de todo, y ver qué forma toma la discusión sobre las figuras, pero de que han causado sensación, ni la menor duda.

  1. Uno de los asuntos que ha surgido durante el Mundial, aunque no es la primera vez, tiene que ver con si la FIFA es parcial o imparcial, si los árbitros tienen o no instrucciones y si el VAR y la tecnología de revisión se utiliza o no adecuadamente. No es un tema factual, sino de opinión. Y las opiniones parecen dividirse, aunque habrá que medirlo en alguna encuesta. Por lo pronto, criticar las decisiones del arbitraje o de la propia FIFA se ha vuelto un deporte paralelo al futbol.
  2. La política ha dejado algunas manchas que quedarán en la memoria de este Mundial. Entre otros asuntos, la llamada del presidente de Estados Unidos al presidente de la FIFA que derivó en no aplicar la suspensión de un jugador a quien se le había mostrado una tarjeta roja, queda como uno de los asuntos de impacto que ponen en entredicho la aplicación de la regla y la integridad de la competencia, que bien pudieran tener impacto en la reputación del organismo global que organiza el Mundial. O no.

El escandaloso asunto de la senadora paraguaya que se refirió al goleador Mbappé de una manera denigrante queda como un episodio de expresión de prejuicios y de impacto en la reputación, en este caso no solo personal, sino institucional.

  1. Siguiendo con la política, la grata participación de México en el Mundial no parece haberse traducido en aprobación o apoyo adicional al gobierno o a la presidenta Sheinbaum. Hace algunos años solía plantearse que en los Mundiales, si le va bien al Tri le va bien al PRI, una máxima de carácter político-electoral que quizás es más mítica que cierta, pero que plantea la posibilidad de que el entusiasmo deportivo se traduzca en entusiasmo político. No parece ser el caso hasta ahora.

La población se entusiasmó con la selección nacional, a la cual se le dio una calificación de 8.5, según la mencionada encuesta de El Financiero del miércoles.

Si consideramos los porcentajes de personas que dieron calificaciones entre 9 y el 10, se trata del 55 por ciento (el 30 y 25 por ciento, respectivamente).

Si añadimos el porcentaje que otorgó 8, se trata de otro 25 por ciento, para sumar un total de 80 por ciento que dio una nota positiva así de alta.

No es exactamente la pregunta, pero podríamos decir que es equivalente a una aprobación de alrededor del 80 por ciento, aunque claro, si se suman las calificaciones de 6 y 7, también aprobatorias en el sistema de evaluación que utilizamos en el país, la aprobación llegaría al 90 por ciento. Nada mal para una selección de la que se esperaba poco antes del evento y que terminó sorprendiendo gratamente a propios y extraños.

De acuerdo con la encuesta de evaluación al gobierno que El Financiero publicó el lunes pasado, la aprobación a la presidenta se movió poco, registrando 68 por ciento en junio, con 69 por ciento en el mes de mayo y 68 por ciento en abril. Estable y sin efecto mundialista.

JUN 10 2026

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio