
Columna: “Dardos Políticos”
Por: Rosario Antonio Ramírez
Guasave lleva años atrapado en el estancamiento.
Mientras otros municipios de Sinaloa crecen, atraen inversión, modernizan servicios y generan desarrollo económico, aquí seguimos administrando el atraso con gobiernos mediocres que han confundido la política con el espectáculo.
Y esa es precisamente la razón por la que el nombre de Florentino Castro empieza a tomar fuerza rumbo al 2027.
Porque frente a una generación de políticos improvisados, hechos al vapor y expertos únicamente en la grilla barata, Florentino representa algo que hoy escasea en la política sinaloense: preparación, experiencia y resultados.
No salió de una campaña de redes sociales.
No nació políticamente repartiendo periódicos, organizando reuniones informativas o aprendiendo a posar para la fotografía.
Es un maestro egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Sinaloa, con más de 40 años de experiencia como docente, servidor público y legislador.
Y eso pesa.
Porque una cosa es hablar de gobierno… y otra muy distinta es saber gobernar.
Florentino Castro conoce el sistema educativo desde el salón de clases, no desde la comodidad de una oficina climatizada.
Dio clases en secundarias vespertinas y nocturnas, en preparatoria y nivel superior, además de impartir cátedra en universidades de Sinaloa, Puebla e Hidalgo, así como en instituciones de prestigio nacional como el ITAM y la Universidad Iberoamericana.
Mientras muchos políticos apenas entienden cómo funciona una dependencia municipal, él participó en la construcción e implementación de políticas públicas de alcance nacional.
Fue Secretario de Educación Pública y Cultura en Sinaloa y dejó resultados concretos: fortalecimiento de escuelas de tiempo completo, apoyo a escuelas multigrado, atención educativa para hijos de jornaleros migrantes y acciones para proteger a docentes en zonas con alta incidencia delictiva.
No fue un funcionario de discurso.
Fue un operador con capacidad de ejecución.
En Iztapalapa ayudó a implementar, junto con la SEP, el primer modelo de descentralización educativa en la Ciudad de México.
También fue Director General y responsable de Prestaciones Económicas, Sociales y Culturales del ISSSTE, donde impulsó programas enfocados en la primera infancia y fortaleció las Estancias para el Bienestar y Desarrollo Infantil.
Currículum mata improvisación.
Y eso debería incomodar a muchos.
Porque Guasave se acostumbró demasiado tiempo a elegir gobiernos pequeños, administraciones sin visión y alcaldes más preocupados por quedar bien políticamente que por construir desarrollo real.
Las últimas administraciones municipales han sido decepcionantes.
Gobiernos que prometieron transformación y terminaron atrapados en la simulación, la burocracia y la falta de resultados.
Guasave no necesita otro presidente municipal que llegue a aprender.
No necesita más experimentos políticos ni candidatos fabricados por grupos que solamente buscan conservar cuotas de poder.
Necesita un administrador.
Un gestor.
Alguien que entienda cómo funciona el gobierno estatal y federal, cómo se gestionan recursos, cómo se construyen políticas públicas y cómo se ejecutan proyectos de impacto.
Porque el atraso de Guasave ya no se puede maquillar con discursos.
Aquí faltan inversiones, planeación urbana, desarrollo económico y visión de largo plazo.
Aquí sobra politiquería barata y funcionarios que creen que gobernar es inaugurar banquetas y subir fotografías a Facebook.
El 2027 será una elección clave para Sinaloa.
Y Guasave será el termómetro político más importante del estado.
Ahí se verá si los ciudadanos quieren seguir administrando la mediocridad…
o si finalmente están dispuestos a apostar por alguien que sí sabe cómo funciona el poder público.
Florentino Castro ya demostró que tiene capacidad, experiencia y conocimiento institucional.
Ahora falta saber si Guasave tendrá el valor de dejar atrás a los improvisados que tanto daño le han hecho al municipio.
¡Es cuanto!