Screenshot
Desarrolla investigador de la UAS modelos de Inteligencia Artificial para optimizar la extracción de gas natural; reduce hasta un 30% el uso de aguaLa investigación universitaria se posiciona como un eje fundamental en el desarrollo energético de México, particularmente en el estudio del gas natural y sus implicaciones ambientales. A través del trabajo del doctor Javier López Flores, investigador de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), se evidencia cómo la academia genera soluciones innovadoras para enfrentar los retos de la extracción de recursos no convencionales.Innovación tecnológica frente al reto del shale gasEl enfoque del especialista parte del análisis técnico del shale gas (gas de lutitas), cuya extracción mediante fracturación hidráulica (fracking) ha generado preocupación debido al uso intensivo de agua y al riesgo de contaminación de los mantos acuíferos.Ante este panorama, la investigación desarrollada en la UAS no solo identifica las problemáticas, sino que propone alternativas concretas basadas en tecnología de vanguardia. Mediante el uso de inteligencia artificial, redes neuronales y técnicas de optimización, el investigador ha diseñado modelos que mejoran significativamente los procesos de extracción.Modelos de simulación y eficiencia hídricaEstos modelos, construidos a partir de datos reales de la formación Eagle Ford y adaptados al contexto mexicano, permiten simular escenarios más eficientes y sostenibles. Esto posiciona a la universidad como un actor estratégico en la creación de soluciones energéticas globales.Uno de los aportes más relevantes de este trabajo es la optimización del recurso hídrico. A través de la reutilización del agua de retorno de los pozos, se ha logrado:Reducir hasta en un 30% el consumo de agua dulce.Minimizar el impacto ambiental en las zonas de extracción.Garantizar una explotación más responsable del gas natural.Este tipo de avances demuestra que la investigación científica de la UAS no solo contribuye al progreso tecnológico, sino que responde directamente a las necesidades sociales y ambientales del país.México cuenta con grandes reservas de este recurso, posicionándose entre los primeros lugares a nivel mundial. Sin embargo, a diferencia de países como Estados Unidos, Canadá o Argentina, su explotación ha sido limitada debido a preocupaciones ambientales y regulatorias. A pesar de ello, el contexto actual abre la discusión sobre la posibilidad de aprovechar estos recursos de manera responsable con el apoyo de nuevas tecnologías.El papel de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) trasciende el ámbito académico, consolidándose como impulsora del desarrollo nacional. Tal como señala López Flores:“Como universidad, pienso que siempre debemos estar en temas de vanguardia; realizar investigaciones que vayan de la mano con lo que el gobierno está requiriendo. De esta manera, impulsamos las tecnologías y motivamos a México a generar nuevas líneas de investigación”.Asimismo, el especialista destaca el impacto directo de esta labor en la sociedad, pues también impulsa a las nuevas generaciones a incursionar en la investigación.Finalmente, el gas natural se perfila como un recurso estratégico dentro del panorama energético nacional; no como una solución definitiva, sino como un elemento de transición. Su aprovechamiento, acompañado de la investigación e innovación desde la universidad, puede contribuir a reducir la dependencia del extranjero y fortalecer la soberanía energética del país. En este sentido, se coincide en que su uso debe ser temporal y responsable, funcionando como un puente hacia energías más limpias y como una oportunidad para que México consolide su autonomía mediante el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico.
Investiga la Facultad de Ciencias de la Nutrición y Gastronomía desarrollo de alimentos funcionales y medicinales, para prevenir enfermedades crónicasComo parte de los trabajos realizados para la prevención de enfermedades crónicas, la nutrición juega un papel fundamental. En este sentido, el desarrollo y diseño de alimentos funcionales y medicinales representa una línea de investigación prioritaria para la Facultad de Ciencias de la Nutrición y Gastronomía de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), explicó Feliznando Cárdenas Torres.El investigador de esta unidad académica destacó que estos trabajos están encaminados a desarrollar productos con propósitos específicos. En el caso de los alimentos funcionales, se trata de aquellos que poseen propiedades benéficas para la salud más allá de la nutrición básica, sin contener fármacos asociados en su composición. Por otro lado, los alimentos medicinales son diseñados específicamente para atender alguna condición médica.“En el caso de los alimentos medicinales, uno de los usos más comunes con los que podemos tener contacto son aquellos diseñados para el tratamiento de alergias. Por ejemplo, en infantes con alergia alimentaria a la leche, un alimento medicinal es aquel donde las proteínas lácteas causantes de la reacción están hidrolizadas; tras este proceso, pueden ser consumidas sin generar dicha alergia”, refirió.Cárdenas Torres subrayó que los alimentos funcionales están diseñados para proveer beneficios adicionales, tales como efectos antioxidantes, antiinflamatorios o hipoglucemiantes, los cuales pueden ser utilizados en el tratamiento de enfermedades crónicas como la diabetes.“Dentro de esta línea, estudiantes de doctorado de nuestra universidad, en colaboración con otras instancias, ya han desarrollado bebidas a base de garbanzo y de jamaica. Estos productos han demostrado tener la capacidad de reducir la presión arterial en modelos preclínicos”, señaló.
MAY 5 2026

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio