
Convocatoria de Morena en Sinaloa: ¿Quién se quedará como Coordinador de Defensa de la 4T rumbo al 2027?
La próxima convocatoria de Morena para designar Coordinadores Estatales de la Defensa de la 4T ya genera expectativa entre los aspirantes en Sinaloa. Figuras morenistas, como la senadora Imelda Castro y la diputada local Teresa Guerra, adelantaron que los términos del documento definirán su participación y la de sus compañeros, estableciendo quiénes podrán registrarse y competir en el proceso interno. Este mecanismo, que históricamente ha funcionado como antesala para posicionarse como candidato a gobernador, marca también el inicio de la reorganización territorial del partido rumbo a las elecciones estatales de 2027. La incertidumbre sobre criterios y requisitos mantiene a los perfiles políticos atentos a cada señal de la dirigencia nacional.
Método probado
El método se consolidó durante el proceso interno que llevó a Claudia Sheinbaum a la Presidencia de México, cuando aspirantes recorrieron el país y participaron en encuestas internas que definieron al candidato presidencial. Estrategias similares permitieron a figuras como Rocío Nahle García en Veracruz y Clara Brugada en la Ciudad de México alcanzar sus cargos clave, mostrando la eficacia de esta ruta interna de consolidación política.
Ahora, la estrategia se traslada al ámbito estatal: Morena prevé publicar el 22 de junio de 2026 la convocatoria para elegir Coordinadores Estatales de la Defensa de la Cuarta Transformación en 17 entidades que renovarán gubernatura en 2027, entre ellas Sinaloa, donde concluirá el mandato del gobernador Rubén Rocha Moya.
¿Qué decía la convocatoria de 2023 en CDMX?
Aunque la convocatoria específica para Sinaloa y las 16 entidades aún no ha sido publicada, su diseño puede anticiparse revisando documentos utilizados por el partido en procesos recientes. Una revisión de la convocatoria oficial emitida en 2023 por el Comité Ejecutivo Nacional de Morena para elegir la Coordinación de Defensa de la Cuarta Transformación en la Ciudad de México permite identificar los lineamientos que previsiblemente se replicarán en 2026.
Ahí se establece que el procedimiento inicia con un registro digital abierto durante un periodo breve, generalmente entre 3 y 5 días, en el que las personas interesadas deben presentar una solicitud formal acompañada de documentación que acredite identidad, residencia y trayectoria política. Entre los requisitos centrales se establece que los aspirantes deben tener al menos 30 años antes de la elección constitucional, encontrarse en pleno ejercicio de sus derechos políticos y acreditar vecindad efectiva en la entidad donde buscan competir.
El registro también exige la presentación de un currículum político que documente participación en causas sociales, militancia partidista o trabajo dentro de las estructuras del movimiento. Además, cada aspirante debe firmar cartas bajo protesta de decir verdad donde declare no haber sido condenado por violencia familiar, delitos sexuales ni incumplimiento de obligaciones alimentarias, disposiciones alineadas con los criterios conocidos como “3 de 3 contra la violencia”.
La convocatoria incorpora también la aceptación de los criterios de paridad de género que el partido utiliza para equilibrar la distribución de candidaturas.
Al mismo tiempo establece restricciones explícitas: evitar campañas dispendiosas, no utilizar recursos públicos, no desplegar propaganda anticipada y, en caso de ocupar cargos de gobierno, separarse de ellos dentro de los plazos que establece la legislación electoral.
En el plano formal, estas disposiciones buscan impedir campañas adelantadas. En el plano político, establecen el terreno sobre el que se desarrollará la competencia interna y delimitan el comportamiento público de quienes aspiren a convertirse en coordinadores estatales.
Datos
El peso de las encuestas
Una vez concluido el registro, Morena realiza encuestas internas destinadas a medir conocimiento público, preferencia entre simpatizantes y evaluación política de cada aspirante.
El método combina estudios demoscópicos realizados por empresas externas con mediciones internas del partido. El resultado de esas encuestas define quién se convierte en coordinador estatal de la defensa de la transformación, un cargo que en la práctica suele anticipar la candidatura a gobernador o gobernadora.
Para la dirigencia del partido, este método tiene una ventaja política evidente: evita elecciones primarias abiertas que podrían profundizar divisiones internas y permite presentar el resultado como una decisión técnica sustentada en mediciones demoscópicas.
Sin embargo, la experiencia reciente dentro del propio partido muestra que las encuestas funcionan como un punto de partida más que como un criterio absoluto.
Paridad y decisión
Uno de los factores que puede modificar el resultado final de las encuestas es la aplicación de los criterios de paridad de género. La legislación electoral mexicana obliga a los partidos a postular mujeres en al menos la mitad de las candidaturas a gubernaturas.
El ejemplo más polémico ocurrió durante la definición de la candidatura en la Ciudad de México. En ese proceso, el entonces secretario de Seguridad capitalino Omar García Harfuch obtuvo ventaja en las tres encuestas internas con 40.5% de preferencia, frente al 26.7% registrado por Clara Brugada Molina.
La convocatoria incluía una cláusula, conocida como Base Décimo Primera, que facultaba a la Comisión de Elecciones del partido a aplicar criterios de paridad para equilibrar las candidaturas. En ese escenario, Morena debía postular al menos cinco mujeres en nueve entidades.
La decisión final favoreció a Clara Brugada, quien meses después confirmó la apuesta del partido al ganar la elección constitucional con 51.9% de los votos.
El episodio se convirtió en referencia dentro de Morena para explicar cómo opera su método interno: las encuestas ordenan la competencia, pero la decisión final puede incorporar criterios de paridad y estrategia política.
Clara Brugada durante el nombramiento como Coordinadora de Defensa de la 4T
Carrera en Sinaloa
En Sinaloa, diversas figuras vinculadas al proyecto de la Cuarta Transformación comienzan a perfilarse en el horizonte político rumbo a la sucesión estatal. Entre los nombres que aparecen con mayor frecuencia se encuentran el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; el senador Enrique Inzunza; la senadora Imelda Castro Castro; la diputada local Teresa Guerra; el legislador del Partido Verde Ricardo Madrid Pérez, y Graciela Domínguez Nava, diputada federal por Morena.
La senadora Imelda Castro afirmó que su eventual participación en el proceso para definir la Coordinación Estatal de la Cuarta Transformación dependerá de los términos que establezca la convocatoria que emitirá Morena, un proceso que marcará el inicio de la reorganización territorial del partido rumbo a las elecciones estatales.
En entrevista con El Debate, la legisladora explicó que la figura de coordinadores forma parte de una estrategia organizativa que el movimiento ha utilizado desde sus primeros años para fortalecer su estructura territorial y articular liderazgos locales.
“Recordemos que cuando Andrés Manuel López Obrador todavía no era presidente y era presidente de Morena, él implementó esa estrategia de nombrar coordinadores distritales. Con eso se empezó, con esa figura y, pues, hasta la fecha, ya con las famosas corcholatas, que él mismo también denominó, pues es exactamente lo mismo, la coordinación territorial según sea en cada ámbito”, explicó.
Senadora de Morena, Imelda Castro
Para el caso de los estados, detalló que se trata de una coordinación estatal, aunque enfatizó que aún falta conocer los criterios específicos del proceso interno. “Vamos a ver esa parte, porque, si bien es cierto, ya hay lineamientos generales, como el no usar espectaculares, el no hacer dispendio de dinero, etcétera… todavía falta la convocatoria, entonces tendríamos que analizar los términos de la convocatoria para saber si vamos a participar”, señaló.
Priorizar unidad
Por su parte, la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso de Sinaloa y diputada local de Morena, Teresa Guerra, aseguró que esperará los términos de la convocatoria que emitirá el partido para definir la Coordinación Estatal de la Cuarta Transformación, un proceso que perfilará a los cuadros que encabezarán la organización territorial del movimiento en la entidad. En entrevista con EL DEBATE, la legisladora explicó que el reciente Consejo Nacional del partido insistió en la necesidad de privilegiar la cohesión interna y colocar por delante el proyecto político del movimiento, independientemente de las aspiraciones personales de quienes participan en la vida interna de Morena.
“Yo he dicho que, no solamente por ser tiempo de mujeres, sino porque he sido una mujer que ha trabajado mucho para el fortalecimiento y el empoderamiento de otras mujeres, para la erradicación de las violencias, para la erradicación de brechas de desigualdad que hay en todos los ámbitos todavía, a pesar de los avances. Y en ese sentido, en congruencia con eso y viendo los tiempos que estamos viviendo, al tener una mujer presidenta y al tener liderazgo de mujeres en muchos frentes, me siento con la trayectoria social y política como para poder, este, ser considerada y levantar la mano”, dijo.
La legisladora enfatizó que la definición dependerá de los requisitos que establezca la convocatoria y de las condiciones del proceso interno. “Vamos a estar atentas a los términos y ver si reunimos los requisitos para estar en ese proceso”, señaló.
Cuestionada sobre la posibilidad de separarse de su cargo legislativo en caso de participar, sostuvo que estaría dispuesta a hacerlo si así lo establecen las reglas. “Sí, creo que estaremos en esa condición y con toda la voluntad, porque si nos vamos a inscribir en un proceso y se nos pide una equidad, creo que todas y todos estamos en esa disposición”, afirmó.
Diputada local de Morena, Tere Guerra
Disciplina interna
En medio de la expectativa por la convocatoria, la dirigencia nacional de Morena ha dejado claro que el comportamiento de quienes aspiren a una coordinación estatal será determinante para preservar la cohesión interna del movimiento.
El mensaje, reiterado por la presidenta nacional del partido, Luisa María Alcalde, busca contener confrontaciones anticipadas: evitar campañas de “guerra sucia”, no denigrar a otros perfiles del propio movimiento ni convertir la competencia en una disputa personal.
El llamado ocurre mientras Morena presume el alcance de su estructura territorial: más de 12 millones 250 mil afiliados, la conformación de 67,831 comités de defensa, equivalentes al 95% de las secciones electorales del país, y un proceso de credencialización que ronda los tres millones de militantes.
Analistas opinan:
Coordinadores estatales de Morena: ¿una antesala encubierta a las gubernaturas?
El analista político Alexandro Méndez considera que la figura de coordinador estatal impulsada por Morena se presenta públicamente como un cargo organizativo distinto a una candidatura, aunque en la práctica funciona como un paso previo para definir a quienes competirán por las gubernaturas. A su juicio, el mecanismo reproduce dinámicas que durante décadas caracterizaron al antiguo PRl, donde se utilizaban cargos intermedios para posicionar a determinados perfiles antes de que iniciaran formalmente los procesos electorales.
“La figura de coordinador estatal en Morena se presenta como algo distinto a una candidatura, pero en los hechos cada vez es más evidente que funciona como su antesala”, señaló.
Méndez explicó que el nombramiento permite a los aspirantes recorrer el territorio, fortalecer redes políticas y construir estructura interna mientras el proceso electoral aún no comienza oficialmente. En ese contexto, advirtió que algunos de los perfiles que buscan posicionarse actualmente ocupan cargos públicos, lo que abre un debate sobre su desempeño previo frente a los ciudadanos. “¿Con qué cara irán a pedir el voto si antes no fueron capaces de rendir cuentas claras sobre su gestión?”, cuestionó.
Nombran coordinadores y se “van muestreando” en Morena
El nombramiento de Coordinadores Estatales de la Cuarta Transformación dentro de Morena se ha convertido, en los hechos, en la antesala de las candidaturas a las gubernaturas, aunque oficialmente el partido niegue que se trate de aspirantes formales, advirtió el analista político Tomás Chávez. El especialista explicó que el mecanismo ya se utilizó en procesos anteriores y terminó marcando la ruta de quienes finalmente compitieron por los gobiernos estatales.
“Nombran coordinadores de Morena de la Cuarta Transformación y así se adelantan y se va muestreando”, señaló.
A su juicio, el modelo permite a los perfiles recorrer los estados, reunirse con militantes y medir su posicionamiento político antes del inicio legal de las campañas. Aunque la dirigencia nacional, encabezada por Luisa María Alcalde, ha pedido evitar propaganda o promoción en redes sociales para no violar la ley electoral, el proceso funciona como una etapa previa de posicionamiento. Chávez subrayó que esta dinámica podría marcar la contienda interna rumbo a la gubernatura de Sinaloa. Sin embargo, advirtió que la decisión final dependerá también de la regla de paridad de género que aplica el partido. Ese criterio, explicó, puede modificar el resultado incluso si un aspirante aparece arriba en las encuestas internas. “Puede ganar la encuesta, pero si toca mujer, lo bajan”, resumió.