
Siete paciencias que todo político debe tener
Guadalupe Robles
- Paciencia a sí mismo. La paciencia es el arte de la prudencia y el buen gobierno. Paciencia no es pasividad sino reconocimiento activo de la realidad. Nada es más difícil de controlar que los impulsos propios. Las impaciencias propias. Un político que no se tiene paciencia a sí mismo, es un político sin control. Es la más difíciles de las paciencias, pues controlar las emociones y pasiones propias no es empresa fácil. Si no se tiene paciencia a sí mismo, difícilmente podrá tener otras paciencias.
- Paciencia a los necios. El necio es enemigo de la inteligencia y la razón. Es obstinado y obtuso en sus ideas. No le gusta discutir. No le gusta escuchar. Siempre argumentará mecánicamente para fastidiar. Todo político debe tener paciencia a los necios o le descontrolarán. Sepa que no les ganará ni una sola batalla de la razón. El necio siempre busca imponer y jamás ceder. Lo que para él necio puede ser una virtud para lograr objetivos, es para usted un reto para su paciencia.
- Paciencia a los parientes. Hay parientes que piensan que el poder de su familiar les pertenece. Que pueden hacer uso de él. Que pueden abusar de él. El político debe saber controlar los ímpetus de su familia y de controlar sus posibles abusos. Siempre le estarán presionado para recibir sus favores. Le chantajearán como su familia. El político debe tenerles paciencia y ponerlos en su lugar. En política lo que los parientes hagan, son responsabilidad del político.
- Paciencia al partido. Generalmente mucho de lo que un político es, se lo debe a su partido. Pero en política el enemigo siempre está en casa. Debe tener el político paciencia a las dirigencias de su partido que le presionan y le exigen posiciones de gobierno. Privilegios para sus cúpulas. El partido puede ser su mayor fortaleza, pero también su mayor fastidio.
- Paciencia a los medios. Que nunca un político pierda la calma y la paciencia a los medios. Que no caiga en su propia trampa y su provocación. Un político que pierde la paciencia con los señalamientos de los medios es un político débil. Será una presa fácil para seguirlo provocando. Para que yerre y pierda su compostura.
- Paciencia ante los problemas. El trabajo diario de la política es resolver problemas. No se impaciente por ello. El poder no es para disfrutar y solo recibir aplausos. Hay que entender que los problemas son inherentes a toda actividad humana. No se impaciente ante la realidad y sus problemas. Usted escogió el camino de la política y sepa que, este oficio, se nutre del conflicto.
- Paciencia a los opositores. Los opositores eso son. No espere jamás elogios y reconocimiento. Ni sinceridad a sus aciertos. Siempre le señalarán sus errores y los magnificarán. No deje de creerles: a veces ahí se encuentra la verdad. La verdad que sus cercanos no se atreven a decirle.
Culiacán, Sinaloa, lunes 09 de marzo de 2026.
X @guadalupe2003

MAR 9 2026