
¿Cómo debe actuar un político ante un hecho grave?
Guadalupe Robles
- Informarse correctamente. Nada es hoy lo que parece. Las noticias son difíciles de creer cuando recién salen a la luz. Hay miles de medios virtuales. Y no todas las notas son verificadas. La competencia por la primicia sacrifica el rigor. La aventura noticiosa busca llegar primero y después lo que sigue es otra cosa. La noticia se vuelve azar. Por eso el político debe corroborar muy bien la noticia. Más cuando es un hecho de gran relevancia y puede tener grandes consecuencias.
- Dimensionar el acontecimiento. Una vez verificada la información, hay que dimensionarla. ¿De qué tamaño es el hecho? ¿Es necesario pronunciarse al respecto, antes de la pregunta de los medios? ¿Cuándo hacerlo? ¿Qué es lo que tendría qué decir y qué callar? La dimensión del acontecimiento es indispensable para el pronunciamiento y luego la acción.
- Reflexionarlo en equipo. Los asuntos graves deben también consultarse al equipo cercano. Haga un equilibrio: uno o dos que sean audaces y uno, dos o tres que sean prudentes y con experiencia en el consejo al que manda y en la toma de decisiones. No alargue mucho la sesión o redundarán en las posibles soluciones y finalmente no llegarán a nada. No tome la decisión todavía delante de ellos.
- Pensarlo a solas. Finalmente, el responsable de la decisión será usted. Una vez escuchada la voz de otros y su propia voz, tome la decisión a solas. Medite por última vez, pero no posponga, aunque la decisión sea posponer. Las grandes decisiones en política necesitan de la voz de la soledad. Esa es la mejor consejera. A veces.
- Manejar las consecuencias de su decisión. Construya escenarios. Imagine que pasaría si toma la decisión A, B o C. Toda decisión genera consecuencias. Analice y convénzase si puede manejarlas, sobre todo las negativas. Eso es lo verdaderamente importante. Algunos políticos han terminado sus carreras por no advertir lo que se venía con una decisión apresurada.
- Decidir a tiempo. La gran tarea del político es decidir. Pero decidir en el tiempo justo. En el momento exacto. No antes ni después. Para ello no hay manuales ni clases o conferencias de expertos que orienten. El político tiene que echar mano de su intuición, ese otro conocimiento que está por encima a veces de la política teórica y la política práctica.
- No mostrar miedo. Un líder político no puede mostrar miedo ante los grandes acontecimientos. Debe guardar la calma y no apresurase. Cuidar cada una de las palabras, pues estas también pueden interpretarse como mensajes de temor o grandeza. Todo vale al estar enfrente de una situación difícil: el traje, el semblante y la voz. Y por supuesto, el mensaje.
Culiacán, Sinaloa, lunes 05 enero de 2026.
X @guadalupe2003
