
Celebran el 60 Aniversario de la Fundación del Ejido Surutato: un pueblo de historia, lucha y corazón
Surutato, Badiraguato, Sinaloa.- Con gran orgullo y emotividad, se celebró el 60 aniversario de la fundación del Ejido Surutato, una comunidad enclavada en la sierra sinaloense que ha sido símbolo de unión, esfuerzo y amor por la tierra.
Durante el evento se recordó a los fundadores y principales impulsores del ejido, destacando la figura de Don Buenaventura Rochín Díaz Salcedo, reconocido como el principal luchador para que Surutato obtuviera su constitución ejidal. Su legado fue recordado con respeto y gratitud por los asistentes, entre ellos familiares, pobladores y autoridades.
Asimismo, se entregaron reconocimientos a los ejidatarios más longevos, quienes con su trabajo y constancia contribuyeron al desarrollo y fortalecimiento de la comunidad. La mesa directiva actual recibió felicitaciones por esta importante iniciativa de rendir homenaje a quienes sembraron la semilla que hoy da frutos para las nuevas generaciones.
Un recorrido por la historia
Surutato no es solo un lugar entre montañas, sino una tierra marcada por la historia, la lucha y la esperanza.
Su origen se remonta a principios del siglo XIX, cuando Don Gregorio Quintero adquirió las tierras en 1833, dando inicio a una historia de trabajo y arraigo. Décadas más tarde, en la década de 1960, la comunidad enfrentó uno de sus mayores desafíos cuando un particular extranjero reclamó la propiedad del terreno.
La resistencia y unidad del pueblo, encabezada por Buenaventura Rochín Díaz Salcedo, Francisco López, Arnoldo Sandoval y Juan Báez, culminó con un triunfo histórico: el 15 de diciembre de 1965 se firmó la resolución que reconocía oficialmente a Surutato como ejido, y en 1971, la Suprema Corte de Justicia de la Nación falló a favor de los pobladores, consolidando así la propiedad comunal.
A partir de entonces, Surutato comenzó a desarrollarse con el apoyo del gobernador Alfonso G. Calderón, quien impulsó obras como el aserradero, el centro de salud y la escuela primaria “Fray Bartolomé de las Casas”.
Un legado que sigue vivo
Hoy, Surutato es ejemplo de comunidad, hospitalidad y orgullo serrano. Sus caminos, escuelas y familias son testimonio del esfuerzo colectivo que ha hecho de este rincón de Sinaloa un lugar próspero y lleno de vida.
“Debemos recordar que nada de esto llegó solo; fue gracias a la valentía y al amor de quienes estuvieron antes que nosotros”, se expresó durante el evento, resaltando la importancia de mantener vivo el espíritu de unidad que dio origen al ejido.
Surutato sigue siendo un pueblo grande, no solo por su belleza natural, sino por su gente, su historia y todo lo que representa.
¡Felicidades a Surutato en su 60 aniversario!
Un ejemplo de lucha, identidad y orgullo comunitario.
