Cerca de un centenar de jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) se manifiestan hoy enérgicamente en el Salón Constituyentes de 1917 del Congreso del Estado de Sinaloa. El motivo es alzar la voz contra el hostigamiento y las presuntas amenazas emitidas por la administración del rector Jesús Madueña Molina en respuesta a su negativa al descuento del 25% a sus salarios, que los llevaría a “comer puras tortillas” por no tener salarios elevados.

Florina García Bórquez, presidenta estatal de la Asociación de Jubilados de la UAS, encabezó las consignas, y fue clara al exigir al Poder Legislativo que fije una postura ante los “embates tan brutales” que están recibiendo no solo los jubilados de la UAS, sino todos los trabajadores universitarios.

La líder de los jubilados señaló directamente al rector Madueña Molina y al Consejo Universitario por tomar decisiones que, a su juicio, están fuera de sus facultades sindicales y contractuales.

La ilegalidad

La asociación de jubilados de la UAS denunció la desprotección total de la base trabajadora, y criticó que tanto el sindicato administrativo como el académico son “charros”, actuando en colusión con la patronal. “El sindicato que tenemos está a dos con la patronal… Los trabajadores estamos desprotegidos” en cuestiones laborales, lo que permite a la administración quitar prestaciones impunemente.

La principal solicitud al Congreso local es que se manifiesten y frenen las acciones del Consejo Universitario.

La controversia escaló luego de que el Consejo emitiera un comunicado advirtiendo a los trabajadores que sí ejercen su derecho constitucional a demandar por el intento de descuento del 25% del salario, podrían ser dejados sin pago. La líder de los jubilados de la UAS fue tajante: “Claro que no, nosotros no estamos de acuerdo [con el descuento] y nunca vamos a estar de acuerdo.”

Este intento de afectar el salario atenta contra el artículo 14 de la Constitución Mexicana, un derecho adquirido. La amenaza es grave, ya que dejar sin sueldo a jubilados y activos mientras se resuelve la demanda —un proceso que puede durar hasta 15 años— representa una condena para personas enfermas y de la tercera edad.

La líder recordó que Jesús Madueña había invitado a los tribunales, y ahora el mismo rector amenaza con la retención salarial, demostrando la seriedad del conflicto.

Transparencia

El conflicto no se limita al aspecto económico. Los jubilados de la UAS también cuestionaron la legalidad del Consejo Universitario y la reciente reelección del rector Jesús Madueña Molina. Florina García relató que el Consejo ha sido usado para tomar decisiones en medio de actos cuestionables, como la vez que lo citaron “retacado de estudiantes” y con personal recontratado que no tiene por qué estar ahí, violando la nueva Ley Orgánica de la UAS.

Vladimir Sosa, un trabajador activo que se unió a la protesta de los jubilados de la UAS, leyó el artículo 3 de la Ley Orgánica, que exige a la universidad ser “democrática” y “promotora de la transparencia institucional y la rendición de cuentas”. Sosa afirmó que el rector Jesús Madueña Molina no cumple con estos preceptos, pues tanto la gestión de recursos como las elecciones recientes han sido por imposición y sin transparencia.

La denuncia se centra en el hecho de que la administración de Jesús Madueña estaría violentando no solo el contrato colectivo y la Ley Federal del Trabajo, sino la propia normativa interna de la UAS.

Los jubilados de la UAS y activos exigen a los diputados del Congreso de Sinaloa que se pronuncien sobre este incumplimiento de la ley, buscando detener el hostigamiento y las prácticas antidemocráticas que, según ellos, están destruyendo la vida universitaria. Se estima que la afectación a los jubilados y activos de la UAS alcanza a cerca de 6,000 personas.

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio