
Siete pasos para nunca terminar una tesis
Guadalupe Robles
- Creer que es fácil. Dice el lugar común que nada es fácil en la vida. Tampoco hacer una tesis. El primer paso que hay que tener en cuenta es que no es sencillo trasladar nuestros conocimientos o investigaciones al papel o a la hoja en blanco del ordenador. Hay que estar conscientes de que es fundamental contar con un método y disciplina. Y viceversa. Sin estos dos elementos, no hay tesis.
- Culpar al asesor. Escoger al asesor que dirigirá la tesis es un paso fundamental. A veces, esta elección no tiene que ver con el prestigio, la fama o la simpatía de un maestro, porque finalmente, la tesis la tiene que hacer el alumno, no el asesor. Uno de los pretextos favoritos es echarle la culpa al asesor de tesis. No. El interesado debe ser el alumno. Quien debe avanzar es el alumno. Quien debe tener la disciplina y el trabajo es el alumno. Sí ante todo esto, el asesor es un obstáculo, pues, cámbielo.
- Tener prisa. El trabajo de investigación no se lleva bien con las prisas. Todo alumno que tiene prisa por terminar una tesis, generalmente no la termina. No todo en la vida puede hacerse de una manera acelerada. Uno de esos casos es una tesis. La elaboración de una tesis necesita dedicación y paciencia. Mucha paciencia. La investigación no es una carrera de velocidad. Es más bien un maratón. Si se tiene perseverancia, finalmente se llegará a la meta.
- Hacerla por partes. Una tesis o se termina de manera ininterrumpida o se dificultará bastante si se hace por partes. No se puede terminar una tesis haciéndola solo los fines de semana. O a retazos, cuando nos sobre el tiempo. La concentración se pierde cuando no se le dedica un tiempo diario a la elaboración de un trabajo de investigación. Y esta requiere continuidad prolongada. Sin interrupciones.
- Esperar algo extraordinario. Siempre se tiene fe en que algo extraordinario va a pasar que nos exima de la responsabilidad de obtener el grado sin presentar la tesis. Una medida populista que exente el trámite de la tesis, una revolución, una negociación en la universidad; un golpe de suerte; un decreto de última hora. O simplemente que el avance tecnológico y sus inteligencias artificiales hagan obsoleto el trámite.
- No querer leer. No se puede hacer una tesis sin leer. Esto parece obvio, pero no lo es. Hay que leer, subrayar, apuntar, por horas y horas: artículos arbitrados, libros, estadísticas, leyes, en fin. La lectura y su análisis es indispensable. No se puede saltar. Así es que, si se llega al inicio de este paso y no tiene el hábito de la lectura, pues ha llegado el momento de adquirirlo.
- No desprenderse del celular. Cuando trabaje en su tesis, aléjese lo más posible de su celular. Particularmente de sus redes sociales. El celular y la concentración son elementos contradictorios. Son agua y aceite. ¡Ah!, y un aviso: ya las tesis tienen que pasar por un software anti-plagio. Hoy que está tan de moda la Inteligencia Artificial.

SEP 29 2025