
Siete cosas que pesan sobre las leyes
Guadalupe Robles
Siete cosas que pesan sobre las leyes.
- Los pactos políticos. La política funciona por los pactos. Por los acuerdos y las negociaciones. Estas pueden ser públicas o privadas. Así avanzan las sociedades. Las leyes son producto de los pactos políticos. Se modifican o se crean de acuerdo con los intereses creados. A la necesidad de respuestas a los problemas. A la necesidad de las negociaciones de las élites gubernamentales, empresariales o partidistas: a la necesidad de los que mandan.
- La presión social. Si no se presiona nada cambia. Esto aplica para las leyes. Hay mil temas en la agenda pública. Y la mayoría tiene que ver con dineros, con presupuestos casi siempre insuficientes. Algunos temas son urgentes producto de las contingencias del día a día; otros no tanto para la gente, pero sí para los grupos de interés. Las leyes también son una respuesta a las exigencias de las presiones sociales.
- Los compromisos de campaña. Las campañas políticas son promesas a veces inconscientes. Ante la necesidad de ganar, lo de menos es si se va a poder cumplir. Una vez que se tiene el gobierno, las cosas no resultan tan fáciles como en los mítines. Aun así, hay que cumplir con lo que inconscientemente se prometió. Hay que presionar a los legisladores del partido. Y hay que hacer o modificar leyes para cumplir la palabra. ¿Pero la ley qué culpa tiene?
- La presión de las redes. Las redes gobiernan las agendas de gobierno. Las imágenes de los políticos. Los discursos. Las narrativas. La polarización. Los congresos. Las redes son las grandes manipuladoras de la política. Y los legisladores son los músicos de orquesta más no los directores. Ellos tocan al son que les dictan.
- El complejo de culpa. Todo legislador es acusado de no hacer nada. De defender los intereses de su partido y de su gobierno. De alejarse de los intereses del pueblo. Eso se los dicen en cada país del mundo. La queja social es más global de lo que imaginamos. Entonces el legislador siempre vive con el complejo de culpa de que no hace nada o lo suficiente. Y se agarra de cualquier pretexto para crear o modificar leyes.
- La competencia legislativa. Dentro de los congresos hay una competencia política para ver quién presenta más iniciativas o modifica más leyes. Se ocupen o no. Una especie de machismo legislativo, para ver quién es más capaz de modificar más veces el derecho. ¿Alguien da seguimiento a las leyes que se afectan cuando se crea o modifica una ley?
- La inconsciencia de legisladores. Ser legislador es un cargo grave. No es cualquier cosa. Implica, colectivamente, una responsabilidad sustancial para la convivencia de las sociedades. No todos los legisladores están conscientes de eso. Optan mejor por el chaqueteo mediático, la frase frívola para la viralización de la red, o la defensa cómplice de sus líderes.
Culiacán, Sinaloa, lunes 16 de junio de 2025.
X @guadalupe2003

JUN 16 2025