
Siete retos del periodista actual
Guadalupe Robles
- La inmediatez de la información. Es uno de los retos fundamentales a los que se enfrentan los periodistas. La información viaja a una velocidad inusitada. Esa velocidad sacrifica la veracidad, la comprobación de los hechos y el contraste con otras informaciones. Y no hay horarios para ello. Además, la paciencia de los públicos es cada vez menor. No acepta explicaciones ni notas tan largas. El público tiende a creer lo más cómodo.
- La sobreinformación. Diariamente se generan cientos de miles de noticias y notas en todo el mundo. Política, moda, música, cocina, espectáculos, acontecimientos sociales, religiosos y naturales. En fin, todo un mosaico interminable y confuso de información. Imposible tener tantas audiencias a la vez. ¿Qué contenidos se deben generar? ¿Cómo competir en un mundo hambriento de novedad?
- Las noticias falsas. Esta era de redes sociales ha intensificado la difusión de las noticias falsas, fake news, como una herramienta para crear confusión y daño moral, siempre desde la mala intención de quienes las generan. Es uno de los grandes males de nuestro tiempo. Se usa tanto en las actividades de la vida pública como privada. Sus daños suelen ser irreversibles. Nos hace recordar aquel dicho popular que reza que “palo dado, ni Dios lo quita”
- La fugacidad de las noticias. ¿Cuánto dura una noticia? ¿Qué relevancia debe tener para que dure en la atención del público? Se dice que una noticia en promedio dura 24 horas y se agota como máximo en 48 horas. A veces mucho menos que eso. Las noticias también son mercancías y nunca se sabe cuánto tiempo se mantendrán en el interés de las audiencias.
- Tener audiencias propias. El periodista de hoy debe generar sus propias audiencias. Sus contenidos exclusivos, sus modos que lo distingan. Además, saber interactuar con sus lectores, escuchas o espectadores. El periodismo es hoy un camino de ida y vuelta. Una conversación. Un oficio muy competido, en donde cada ciudadano se ha convertido en un reportero de lo inmediato.
- Entender la anarquía política. Todo está cambiando: la política también. Es la era de los políticos dispersos, adictos a las redes sociales y al desenfreno verbal. El mundo es caos y parece que éste es producto de una pluralidad acelerada en las sociedades. Hay miles de temas discutiéndose. Nuevas realidades culturales, sociales y económicas. La política es un relejo de ello. El periodista tiene que entender las nuevas penurias de la política.
- Su seguridad. Ni la modernidad ni la tecnología han disminuido las amenazas a las que se enfrentan los periodistas. Los poderes se han multiplicado y con ello sus intereses inconfesables. El periodismo sigue siendo una las profesiones más riesgosas.

JUN 2 2025