
La doctrina Sheinbaum se consolida
Vanessa Félix
En otra entrega explicaba el por qué estábamos viendo nacer lo que he llamado “la doctrina Sheinbaum”. Sortear el anuncio definitivo de los aranceles me parece que consolida la idea.
La coordinación sí, subordinación no, y el llamamiento permanente al respeto y la práctica diplomática, creo que se ha convertido en la sublimación de la histórica postura en materia de relaciones internacionales para México.
La crisis diplomática y económica que se asomó por una serie de amenazas sobre la aplicación de aranceles a México parece haberse disipado y librado de manera oportuna. Haber entrado al “juego” de la guerra habría sido mucho más problemático y sin duda alguna no habría resultado nada bien para nuestro país. Definitivamente es un gran acierto de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Actuar con cabeza fría, le ha permitido a la primera mujer presidenta de México mantener la estabilidad económica en el país, conservar las inversiones extranjeras y seguir ganando tiempo para poder negociar de manera seria y con números tangibles en el terreno que le gusta a Trump.
La Dra. Claudia Sheinbaum con mesura y respeto va ganando y eso le sigue dando réditos en la percepción ciudadana. El pueblo mexicano confía en la capacidad de la Presidenta para llevar el diálogo bilateral a buen puerto. El 85% de los mexicanos avala la manera de lidiar con el presidente americano. Sin duda, es la principal ganadora en toda esta compleja situación. De ahí, que en unos años estaremos hablando de la Doctrina Sheinbaum como una estrategia eficaz para lidiar con extranjeros injerencistas, bulleadores y políticamente agresivos.
Para los analistas y expertos en economía, es una buena noticia para el mercado mexicano. Sin embargo, hay otros que aseguran no echar las campanas al vuelo.
Ayer Trump anunció “el Día de la Liberación”, a quienes a partir de este viernes aplicará aranceles superiores al 10% para decenas de países, incluidos los de la Unión Europea (20%) y China (34%).
La buena noticia es que la Casa Blanca informó que para México y Canadá las órdenes anteriores siguen vigentes, lo que significa que los productos incluidos en el Tratado de Libre Comercio “seguirán sujetos a un arancel del 0%; los que no lo cumplen, a un arancel del 25%; y los productos de energía que no lo cumplen, a un arancel del 10%”.
Este día la presidenta Claudia Sheinbaum explicará con más detalle en que consiste el que México no aparezca en esa lista que ha sido una bomba para el sistema comercial.
Las negociaciones seguro están sobre la mesa…