
Siete preguntas a un político casi sincero
Guadalupe Robles
Siete preguntas a un político casi sincero
1/1 Siete preguntas a un político casi sincero
- ¿Cómo ha ganado las elecciones? Las elecciones nunca se ganan sólo por un factor. Dependen mucho de las circunstancias. ¿Cuáles? El candidato tiene que ser bueno. O al menos que no tenga tantos negativos o un negativo muy importante. También, que el partido se aplique en el proceso electoral y que en el gobierno haya hecho un buen papel. Yo he ganado las elecciones porque, la verdad, se me han alineado los astros, porque he trabajado mucho, pero, sobre todo, porque he tenido suerte. Sin esa no se gana.
- ¿Qué piensa de su partido? Los partidos son lo que son. No pueden ser otra cosa. Me explico. En los partidos hay políticos y líderes sociales con liderazgos. Todos andan sobre lo mismo. Ahí hay muchas pasiones, disputas por el poder, vanidades. No se puede esperar que de todo ello salgan actos de bondad. O puras cosas buenas. Es más: ahí es donde están los verdaderos enemigos. Los que actúan de manera soterrada. Los militantes de un mismo partido, y sobre todo sus élites, son los enemigos perfectos.
- ¿Qué piensa de sus amigos? Son relativos en política. No todos se comportan como verdaderos amigos a la hora de la verdad. A la hora de estar en juego los intereses de sus familias y sus allegados. La amistad llega hasta donde la política quiere. No hay que asustarse de eso. Si no se entiende, entonces es que no se conoce la naturaleza de la política. La condición humana es la misma en la vida diaria que en la política.
- ¿Qué piensa de los parientes? Muchas veces son un dolor de cabeza. Y es que el poder no es para todos. Si uno mismo, que tiene tantos años en esto se marea, más aún los parientes que creen que el poder es un privilegio que dura para siempre. Hay pocos parientes sensatos. O sea que no dan problemas. Pero la mayoría actúan con prepotencia. Usan el nombre de uno para afectar a los demás por sus propios intereses, o simplemente para ejercer un poder que no es de ellos.
- ¿Qué piensa de sus enemigos? Son muy útiles. Aunque los enemigos siempre serán enemigos, son los que te dicen la verdad. Los que te esculcan tu pasado y te dicen tus errores. Exageran tus defectos. Actúan de mala fe. Pero los enemigos son inherentes a la política. Un político sin enemigos es un político que no existe.
- ¿Qué piensa de las redes? Hay que tomarlas como son: una plaza pública donde todos hablan a la vez de todo. Es un espacio para juzgar y sentenciar tu actuación pública pero también tu vida íntima. Es una hoguera también para los amigos y la familia. Y también es fama y relevancia. Las redes son una especie de juzgados con jueces, pero sin leyes.
- ¿Cuándo se va a retirar de la política? Algún día, cuando la suerte se vaya. Cuando mi actuación no sea útil para quienes, hasta hoy, ha sido útil. Uno no decide cuando retirarse. La política lo retira a uno. Es una de las reglas implacables de la política.