
Por: Silviano de la Mora #)))
En un acto que resalta la colaboración entre el Gobierno Federal y Estatal, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, hace un par de días, acompañó al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en la inauguración de la presa Santa María, una obra colosal que simboliza un hito para el sur del estado. Esta magna construcción, que implicó una inversión de alrededor de 10 mil millones de pesos, se erige como un monumento a la transformación y al compromiso con el desarrollo sostenible.
Luego de una espera ocho años, de parte de los habitantes del sur de Sinaloa, el presidente Andrés Manuel López Obrador, acompañado por el gobernador, Rubén Rocha Moya, activó el interruptor con el cual se dio por inaugurada la Presa Santa María, una de las obras insignia de la actual administración y cuyos trabajos iniciaron en el 2015.
En su mensaje, el mandatario nacional destacó que esta colosal obra generará energía limpia a bajo costo, y a la vez puntualizó que los módulos de riego estarán concluidos el próximo año, mediante los cuales se irrigarán un total de 24 mil hectáreas y comentó que antes de que concluya su mandato, se deberá contar todo el sistema de riego de la presa Picachos.
Por su parte el Ejecutivo Estatal, señaló que con esta obra queda cubierta toda la superficie de riego del estado, que posee amplia vocación agrícola y que se ven beneficiados 700 mil habitantes de la región sur de la entidad.
Haciendo números, la presa Santa María (en el municipio de Rosario) representó una inversión de alrededor de los 10 mil millones de pesos, beneficiará a 2 mil 551 productores y además abastecerá de agua para consumo humano a 430 mil habitantes de Rosario y Escuinapa
La presa Santa María no solo es un logro en ingeniería hidráulica, sino un símbolo de la colaboración efectiva entre diferentes niveles de gobierno, y un ejemplo de cómo la transformación del país se traduce en obras concretas que benefician a la población. La visita del presidente López Obrador por segunda vez en menos de 15 días demuestra su compromiso con Sinaloa y la importancia que asigna a proyectos que tienen un impacto directo en la calidad de vida de los ciudadanos.
Por otro lado… Otro golpe más al priismo de Alito Moreno y compañía…
La renuncia de una veintena de priistas, entre ellos de los exgobernadores Eruviel Ávila, Alejandro Murat y Jorge Carlos Ramírez Marín, significó un fuerte golpe al otrora invencible Partido Revolucionario Institucional, quienes para dar un fuerte impacto mediático anuncian la creación de la Alianza Progresista, con el propósito de coadyubar en la campaña de la precandidata única de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) a la Presidencia del país en 2024, Claudia Sheinbaum.
Para el líder del PRI en el Senado de la República, Manuel Añorve, la creación de la Alianza Progresista, no es otra cosa más que una compra de impunidad ante el posible triunfo de la morenista Claudia Sheinbaum. Y a decir verdad no son pocos los ciudadanos que coinciden con el priísta en el sentido de que lo que hicieron fue una traición, sacando a la luz pública el nulo compromiso con los valores del PRI, partido en el cual militaron por muchos años y con el que lograron posicionarse en cargos públicos.
Algunos críticos pueden ver estas renuncias como una muestra de oportunismo político, donde los expriístas buscan alinearse con el partido que actualmente ostenta el poder. Esto podría ser interpretado como una falta de lealtad a las convicciones partidistas y una priorización de los intereses personales sobre los principios ideológicos. Además, se podría argumentar que la incorporación de exmilitantes del PRI a MORENA podría diluir la identidad y la coherencia ideológica de este último.
Ya veremos. Amigos, gracias por su atención a este espacio. Recuerden que lo aquí tratado, es A Manera de Comentario.
Saludos.
