BENJAMÍN BOJÓRQUEZ OLEA

COLUMNA: SOBRE EL CAMINO

¿Hacen falta líderes en Sinaloa?

A pesar de la velocidad de la información, de la evolución y de los costos de poder, ¿cuántos líderes has conocido en tu vida? Actualmente los liderazgos se han ido depurando.

Piensa en aquellas personas a quienes admiras por su forma de interactuar con su realidad y con quienes probablemente te gustaría convivir tanto tiempo como sea posible para aprender a ser una mejor versión de ti. ¿Cuántas personas llegan a tu mente?¿Cuántas personas verdaderamente podrían figurar para ti como guías para el ser? Posiblemente, y al igual que la mayoría, pocos o incluso nadie aún. Esto es debido a que el concepto del liderazgo se ha desvirtuado por la inercia actual de referir a cualquiera que tenga personas a cargo como un líder. Además, el proceso esencial que se requiere para desarrollarse como líder es tan arduo que no abundan quienes están dispuestos a asumirlo. Pues no solamente implica generar cambios en el saber y el hacer, sino principalmente, y de manera constante en nuestro ser, hasta convertir nuestro camino en un ejemplo gravitacional para otros. (En otros artículos traté con mayor detalle lo que implica ser un líder con el ejemplo).

Hemos de reconocer que, a pesar de nuestras buenas intenciones, grandes esfuerzos, y lo cómodo que nos pueda resultar el dejarnos llevar por nuestras inercias, éstas no siempre son funcionales para nosotros ni para los demás, sobre todo en contextos de liderazgo. El llamar a cualquier persona que ocupa un puesto jerárquico en una organización como “líder” es una inercia más, entre tantas que gobiernan nuestro actuar, a menudo ingenua y llena de buenas intenciones. Una inercia que podría motivar a las personas en el corto plazo, no obstante, perjudicar a nivel colectivo en el largo plazo. Por lo tanto, este tipo de inercias amerita una examinación detenida de nuestra parte, puesto que suelen estar encubiertas con una capa gruesa de aceptación irreflexiva, seguida de una capa comercial aún más espesa que la anterior que trata de vender a toda costa lo que es aceptado por las masas.

No resulta tan problemático emplear algunos términos de manera indiferente para referirse a una misma idea; en el peor de los casos nuestra comunicación carecería de precisión y brevilocuencia. En cambio, cuando se trata de conceptos aspiracionales lo que se pone en juego es el conjunto de virtudes y características que constituyen lo esencial de dichos ideales éticos. Al igual que llamar a cualquiera “amigo” o “hermano” puede desvalorizar y distorsionar lo sublime del concepto de la amistad o hermandad, referirse de manera indiferente a cualquier persona que encabeza a otras personas como “líder” desvirtúa lo que realmente significa ser uno. Hoy en día la palabra “liderazgo” no refleja su proceso cardinal de forjarse un carácter virtuoso que sirve como un ejemplo y guía inspiracional para otros, sino se ha reducido a la suerte de tener gente a cargo, conocer metodologías de gestión, desempeñar tareas de organización y lograr los objetivos, sin necesariamente inspirar a los miembros del equipo a prosperar a través de los retos de la organización.

Aunado a esto, llamar a todo el mundo “líder”, incluyendo a quienes se destacan por su incongruencia y falta de integridad, genera la impresión de que cualquiera en cualquier momento puede ser un líder. Basta con ocupar un puesto jerárquico, ir a un curso y aprender un conjunto de habilidades directivas para llamarse “líder”. Es más preciso y menos nocivo para la cultura organizacional referir a estas personas como empresarios, directores, gerentes, coordinadores, jefes, etc. Lo cual es válido que un profesional prefiera mantenerse, por ejemplo, como empresario o director sin optar por desarrollarse como líder.

GOTITAS DE AGUA:

Solamente cuando comprendamos que el liderazgo no es tanto un proceso extrínseco que se trata de lo que hacemos y decimos a los demás, sino un proceso principalmente intrínseco que se trata de lo que hacemos y decimos a nosotros mismos; cuando nos convirtamos en guías del ser para el hacer, y no meramente guías para el hacer; cuando comencemos a observar que las personas buscan nuestra compañía para aprender actitudes y aspectos que difícilmente se transmiten con palabras, podremos considerar entonces que estamos en terrenos de liderazgo. Mientras tanto, la mayoría de quienes aspiramos a ser líderes somos eso: aspirantes a líderes. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos Mañana”…

NOV 14 2023

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio

Te Has Perdido.

”En Sinaloa debe fortalecerse el deporte como un pilar para construir la paz”: Imelda Castro— La senadora con licencia reconoció la participación de mujeres y jóvenes y se pronunció por fortalecer el papel que juegan en la sociedadEL FUERTE, Sinaloa. 29 de julio de 2026.— Durante un encuentro con mujeres, jóvenes y liderazgos regionales, Imelda Castro Castro destacó la importancia de fortalecer la organización ciudadana para consolidar los avances alcanzados en los últimos años y mantener una agenda de trabajo enfocada en el bienestar de la población.Ante representantes de diversos sectores del municipio, la senadora con licencia reconoció la participación activa de mujeres y jóvenes como actores fundamentales en la construcción del presente y futuro de Sinaloa, al considerar que su incorporación a la vida pública fortalece el desarrollo de las comunidades.“Decirles también que las mujeres emprendedoras, las mujeres en general son una prioridad ahora para la transformación, pero que cada día va a ser más relevante su participación”, expresó.Luego de agradecer a quienes asistieron a su Asamblea Informativa en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, algunas mujeres de pueblos originarios del municipio se acercaron con la morenista para ofrecerle algunos productos y alimentos elaborados artesanalmente por ellas, como el tradicional Wakabaki, queso fresco y tamales de elote, que ella degustó agradecidamente.Posteriormente, la aspirante a coordinar los Comités de Defensa de la Transformación en Sinaloa se trasladó a la ciudad de Los Mochis, donde tuvo una reunión con más de 500 deportistas de todas las sindicaturas de Ahome. Cabe destacar que a ese encuentro acudieron deportistas reconocidos como el cinco veces campeón del boxeo, Fernando Cochulito Montiel; la medallista nacional de boccia, María Renata Velázquez; el softbolista Andrés Guzmán y la ciclista profesional Yuseli Soto.Durante su mensaje, Imelda Castro agradeció a todos los promotores deportivos, entrenadores y representantes de todas las disciplinas por ayudar a luchar contra el estigma que se tiene sobre los sinaloenses en el exterior, pero sobre todo, a guiar a los jóvenes sinaloenses por el camino del bienestar.