
GOBIERNO DE ROCHA
En éste primer año de la administración del gobernador Rubén Rocha Moya, se ha caracterizado por la improvisación, el caminar zigzagueante en las decisiones políticas tomadas en las rodillas, decisiones de ocurrencia, golpeteo político innecesario a sus adversarios, pero lo más criticable la falta de resultados.
A mis lectores les debo recordar que de siempre le he abierto el espacio en mi columna Andrés Manuel López Obrador, desde antes que llegará a la presidencia de la república, tuvimos coincidencias en las necesidades de México, y no pertenezco a ningún partido, revisen las columnas en el Periódico Noroeste y Brecha.com.mx.
En el caso de la candidatura del hombre de izquierda, del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, con claros y oscuras en su paso por la UAS, pero en este momento, era el mejor aspirante para gobernar Sinaloa y los sinaloenses le depositaron la confianza.
En éste primer año de gobierno de Rubén, mi opinión de Morena, del gobernador y su equipo, me es decepcionante.
En este año de errores, pifias, la integración de un pésimo equipo de trabajo, con asesores grillos, que sólo recomienda una “grilla barata”, rencorosa que no va a llevar a ningún lugar a Rocha Moya.
Los sinaloenses eligieron a Rocha Moya por seis años, le quedan cinco años para demostrar que es el hombre talentoso, con la visión que requiere Sinaloa para lograr su auténtica transformación que los ciudadanos esperan.
El potencial de los sinaloenses es enorme, la riqueza con que cuenta Sinaloa es incalculable en recursos pesqueros, agrícolas turísticos, forestales, mineros, ganaderos, en fin, cuando menos en este primer año no se ha visto resultados en estos diversos sectores.
En este último pleito absurdo por la alcaldía de Mazatlán, no sólo quedo enredado Rocha Moya, sino que arrastró a su Auditoría Superior del Estado y su fiscalía general de Sinaloa, a salir a improvisar decisiones que los llevó directo al terreno de la pérdida de la confianza, ante los ojos de los ciudadanos sinaloenses, que no son tontos.
El otro error de Rocha Moya, es intentar desde que tomó el poder en Sinaloa, estar pensando seguramente en el 2026, razón por la cual, no ha dejado de usar “el garrote político” en contra de todos aquellos que dicen aspirar.
Esta es la percepción que tengo como periodista, es posible que me haga falta información que seguramente no he obtenido; sin embargo, creo que coincide con la opinión de la mayoría de los sinaloenses.
El gobernador Rocha Moya tiene cinco años todavía de su gobierno para retomar el rumbo, de responderle a los sinaloenses que depositaron su confianza en él, que consideraron que los gobiernos de Morena tenían el poder y la decisión de hacer llegar la Cuarta Transformación de Sinaloa.
Hasta el momento no hemos señalado casos de corrupción en la administración estatal, pero en donde se maneja grandes recursos económicos, siempre surgen dudas, que el gobernador deberá cuidar y vigilar el quehacer de sus más cercanos colaboradores.
El presidente Andrés Manuel López Obrador está cuidando sus proyectos y obras que ofreció a los sinaloenses como la terminación de las presas Santa María, y la redistritación de la Picachos, los caminos que atravesará la sierra con los estados vecinos de Chihuahua, Durango y acortarán la distancia con la frontera norte para los productores y exportadores.
El presidente viene hoy a Sinaloa ver el proyecto de salud de Sinaloa, al que le metió recursos económicos para recomponer el saqueo que hicieron los expresidentes, entre ellos, Enrique Peña Nieto, del PRI y Felipe Calderón, del PAN, en este noble y necesario sector.
Rocha se debe preocupar por sus proyectos con los que levantó grandes expectativas entre los ciudadanos que le otorgaron su voto.
