BENJAMÍN BOJÓRQUEZ OLEA

COLUMNA: SOBRE EL CAMINO
La indiferencia de una senadora…
Mensaje para la senadora, Imelda Castro Castro. Si en algo quería confundir un tema por otro, terminó por raspar su reputación y la del Presidente la evidenció aún más. Pues en su intento de defender al Presidente, considero que cometió un delito al violar el derecho al secreto fiscal y atentar con la libertad de expresarse. Mientras nadan de a muertito, hemos pensado, mirado, imaginado…discernido así. No importan aquí las diferencias entre pensar o sentir, recibir o producir la realidad o verdad absoluta. Sí-no. Verdadero-falso. Ausencia-presencia. Ser y no-ser. En cada caso nos colocamos en posición dediscernir, de separar, de afirmar que para que haya algo y no más bien nada; las cosas deben excluirse, repelerse, resistirse. Si no, repito, todo se colapsaría en un punto. Pero en la pura repulsión, en la incompatibilidad absoluta, el mundo se expandiría en múltiples diferencias indiferentes. En el primer caso, pensamos la inmanencia absoluta, la sustancia continua, donde todo se funde. Se hace potencia. Se hace noche. Se apaga. Es nada. Nada de nada. Es el delirio del enamorado que funde las cosas en el uno y ahí no solo las confunde, sino que las aniquila. El fulgor del inicio coincide con la última chispa, un punto en la oscuridad, un punto de equilibrio. Sin dimensión espacial ni temporal. En el segundo caso, intoxicados por el odio y las diferencias, nos imaginamos una tarde de fuegos artificiales, diversidad máxima, diseminación sin límites. Pero aquí, al contrario de la inmanencia radical, donde una continuidad simple devora las diferencias, aquí las diferencias son indiferentes entre sí, no se tocan, no se refieren, pero en verdad son diferencias iguales. La defensa sin fundamento que realizó en tribuna la semana pasada en el senado de la República, la senadora sinaloense, Imelda Castro Castro, deja inmensas secuelas personales de credibilidad, diferencias y un profundo desconocimiento de lo privado y lo público, esto citado por la sinaloense y senadora mencionada, la cual consideraba de lo poco rescatable en la 4T en Sinaloa. En pocas palabras, le ganaron las emociones, sus ambiciones y el miedo de dejar cargos públicos en el 2024. Así lo deduzco. Porque bien dicen, no se puede defender lo indefendible, basta ya de tantas ocurrencias y querer optar con la misma conducta del Presidente, no le queda, en este caso, te defiendes mejor callada. Senadora Imelda Castro, el Presidente puede solo, el Presidente no necesita que le generes más negatividad que honda en lo más profundo de la sociedad, en tu postura caíste en un discurso de defensa dictatorial, optando con la más mínima idea en que los periodistas incluyéndome a mí, debemos transparentar nuestros ingresos personales, pues es de carácter privado, atentando con la privacidad de nosotros mismos, algo inédito, cuando no tiene la senadora ningún derecho a que revelemos nuestros ingresos. Por otra parte, caen en sus propias debilidades, ya que el juez por su propia casa empieza. Me explico. Algo que si deberían de revelar para transparentar sus recursos, pues en el campo hay un dicho que reza que una cosa es la yunta de los bueyes y otra son las ganas de arar. Asimismo, en el Senado de la República, que tienen el acceso a la Plataforma de Transparencia, e incluso desde ahí se trabajó una de las grandes iniciativas en la materia que se publicó en 2014 y para la que se convocó a personajes de la sociedad civil y demás, y ahora, sencillamente no dan a conocer cuánto ganan los senadores en dicha plataforma. La Cámara alta se basa en un argumento legal acerca de que los legisladores no gozan de un sueldo, sino de una dieta, que es de conocimiento público. Aquel dicho de que los legisladores son empleados del pueblo ha quedado por los suelos y ya no podrá ser utilizado por uno que otro populista, de esos que abundan. Es de pena ajena que en el módulo en que tendría que venir la cifra aparece “cero pesos”. Ahora sí que una cosa es la transparencia y otra la rendición de cuentas.
GOTITAS DE AGUA: Esperemos que todos los senadores sinaloenses “que son tres” den su opinión a este tema que considero mucho más oportuno e importante para la sociedad. Imelda Castro, aun así, quieres ser gobernadora en el 2027. Seguramente, debe tener otros datos la senadora. Digo. Debemos comenzar por hablar de la diferencia en plural. Diferencias. Distintas diferencias que operan entre diferentes entornos del mundo y que componen aquello que nosotros captamos de forma heterogéneamente. Todo con el fin de orientarnos. O de extraviarnos menos. Pero lo artificial, con lo anormal es mera coincidencia. Otros han visto en ella el sitio de la desmesura: la lucha por la sobrevivencia política, la guerra de todos contra todos, el despiadado egoísmo del individuo amenazado por todos los flancos. “Si cierras la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos Mañana”…