PUNTA DE LANZA.

AMLO… LA RUEDA DE LA CARRETA.

Por Armando Ojeda.

El distintivo de un verdadero líder, se logra cuando una persona logra motivar, ser escuchada, seguida y emulada en sus mensajes, sus conjeturas, y sus discursos por un grupo social determinado.

Un líder, es pues, aquel ente que se coloca dentro de los primeros planos en el desempeño de una actividad, una disciplina o una competencia.

Entendamos entonces, que los liderazgos deben mostrar importantes capacidades humanas como la habilidad para comunicar e influir en el ánimo de los grupos sociales que se mueven también en los entornos político, religioso, deportivo, empresarial, etc.

Y diríamos también, que para ganarse el título de LIDER, se requiere de una gran dosis de congruencia en el decir y el actuar, así como una tenacidad, y un esfuerzo constante y permanente dentro del espectro social en que el actor se mueve.

Hoy en día, es común llamar líder a cualquier monigote con ínfulas de grandeza, pero carente de las elementales virtudes que se requieren para lograr ese grado de reconocimiento que ciertamente no es para todos.

Y es que, la confusión para algunas personas se presenta cuando al observar que, por circunstancias de la vida, algún individuo – hombre o mujer-, salta desde el oscuro anonimato en que había vivido, para asumir un cargo de importante representación política, habría alcanzado por ello, tan alta distinción. ERROR.

Otros consideran, que el poder y el dinero, por la relevancia que ofrecen a quienes los ostentan, por simple decreto les otorga el honor de ser llamados líderes, lo que desde mi análisis muy personal, es otro error.

Es que, la realidad nos muestra que a nivel nacional, en estos momentos el hombre que más cerca está de ser considerado un verdadero LIDER es el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador.

AMLO desde sus diversas trincheras de izquierda, ha sido tenaz, luchador, perseverante, capaz, y ha sabido mover y motivar con la fuerza de su palabra y su discurso a las grandes masas hacia los rediles de su lucha política. Los hechos hablan por sí mismo.

AMLO se ganó con su esfuerzo y trabajo permanente no solo el título de LIDER, sino también el gran derecho y privilegio de ser llamado Presidente.

Sin embargo, para desgracia de México, el liderazgo de AMLO venía preñado, y parió para la vida política de México a miles de especímenes sin la preparación ni capacidades indispensables para desempeñar los cargos y responsabilidades que el país reclamaba para la solución de los problemas.

La horda Lopezobradorista surgió desde todos los confines de México para asaltar el poder conquistado, pero cobijados- Claro, con las consabidas excepciones-, solamente por la sombra de su caudillo, aunque sin mayores armas que no fueran sus deseos de venganza en contra de los llamados opresores que se habían apropiado del poder de nuestra nación.

Hoy, para desgracia de muchos mexicanos, esos personajes oscuros del ayer, y brillantes del hoy, se han reproducido dando vida a esas crías de tercera generación que curiosamente se autonombran líderes, y se preparan para defender su lucha con sus escasas armas políticas que poseen, y sus muchas limitaciones.

Quieren defender a su amo y señor, con todo y contra todo, por entender que esa es la única manera de seguir saboreando el platillo que arrebataron a los voraces que se fueron, y que hoy les pertenece… Un platillo que no han sabido hasta hoy defender con la entereza, capacidad y honestidad que México requiere y exige.

Es hora entonces, que toda esa gama de simples aduladores que viajan plácidamente en la carreta presidencial, y que solo AMLO va jalando, si no la empujan, por lo menos se bajen para alivianarle la carga al jefe… De otra manera, al maltrecho carretón se le puede quebrar una rueda, y dejarlos regados a medio camino… Nos vemos enseguidita.

Por elpiripituchi

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